Primer Encuentro de Voluntarios CPM

Primer Encuentro de Voluntarios CPM

La construcción colectiva de un espacio de militancia por los derechos humanos

Más de 80 jóvenes de toda la provincia participaron del encuentro de voluntarios de la Comisión Provincial por la Memoria. Como cada año, la experiencia del voluntariado se multiplica, llega a nuevos jóvenes y permite consolidar un espacio de formación y capacitación en materia de educación, memoria y derechos humanos. Durante las dos jornadas de trabajo, los voluntarios pensaron colectivamente su propia realidad y los desafíos de la democracia, la capacidad de organización y transformación. Además, visitaron la Casa Mariani-Teruggi, un símbolo platense de la memoria y la resistencia popular a la última dictadura militar.

De Bahía Blanca a La Plata, Florencia recorrió más de 500 kilómetros para participar del encuentro de voluntarios de la Comisión Provincial por la Memoria. Lautaro y Malena vienen desde el oeste del conurbano bonaerense. Paola, desde Berazategui. Hay jóvenes de Azul, Mar del Plata, Junín, Tres Arroyos, Olavarría, La Plata, entre otras localidades. Algunos llegan por primera vez al voluntariado, otros llevan varios años. Todos se encuentran en un mismo espacio, con muchas historias y diferentes recorridos; sin embargo, todos encuentran en el voluntariado de la CPM un espacio de pertenencia y militancia.

“Para la defensa de los derechos humanos es muy importante el compromiso de las nuevas generaciones. El voluntariado de la CPM es un espacio que fortalece esta participación promoviendo instancias de formación, debate e intervención”, señaló la directora general de la CPM, Sandra Raggio, durante la jornada de apertura que se realizó en el Museo de Arte y Memoria de la CPM.

El voluntariado se creó en 2008 como un lugar de participación y formación en materia de educación y derechos humanos que acompaña el trabajo del programa Jóvenes y Memoria durante los regionales y el encuentro de cierre de Chapadmalal. En la actualidad, unos cien jóvenes de toda la provincia participan del voluntariado, son parte indispensable del programa pero, también, construyen un espacio que trasciende Jóvenes y Memoria y se inscribe como parte de la experiencia personal y política de cada uno.

Desde el primer momento, la CPM asumió el compromiso de construir espacios de participación para las nuevas generaciones. Un espacio donde los jóvenes sean reconocidos como sujetos activos de su propia historia: “Es conmovedor el compromiso de estos jóvenes en la defensa y promoción de los derechos humanos, para trabajar en temas de memoria reciente pero también sobre las vulneraciones actuales de derechos.”, sostuvo el secretario de la CPM, Roberto Cipriano García.

En esa línea, este primer encuentro de voluntarios comienza a perfilar una serie de jornadas de trabajo y actividades que, bajo la necesidad de pensar la transmisión de la memoria en clave histórica para pensar los desafíos de la democracia hoy, permiten seguir consolidando un espacio de participación y compromiso con la defensa de los derechos humanos. “El voluntariado es ganas de pensar colectivamente, de construir democracia desde la organización”, resume Cani.

Cani es voluntaria desde hace cinco años, es de Bahía pero vive en Capital; como muchos otros, llegó al voluntariado después de participar en Jóvenes y Memoria con su escuela. Cuando terminan los primeros talleres y plenarios del encuentro, dice que “este año se abre un espacio de de reflexión sobre las nuevas políticas estatales en materia de políticas de memoria; emergieron algunos discursos que comenzaron a tensionar esas disputas sobre el pasado que creíamos ganadas. Es necesario volver a pensar este momento histórico y entender que la batalla vuelve a estar de nuestro lado”.

A 41 años del golpe militar, la lucha por memoria, verdad y justicia tiene una vigencia absoluta y sigue convocando a las nuevas generaciones. “Pensar lo que nos pasó para que no vuelva a pasar, pero también para erradicar las violencias y desigualdades que vemos en nuestros barrios y ciudades”, señala Fabricio que participa por primera vez del voluntariado. Paola de Berazategui también llega por primer año a este espacio y recuerda que su paso por Jóvenes y Memoria: “Tenía 13 años y el programa transformó mi mirada sobre la sociedad. Aprendí en aquel momento que un policía no podía pararte para pedirte el DNI, por ejemplo, y empecé a reconocer muchas situaciones de violencia policial que tenemos tan naturalizadas”.

En esa vinculación entre pasado y presente, la CPM ha consolidado un lenguaje común en torno a los derechos humanos, la transmisión de la memoria y la educación. El voluntariado, como parte de esa línea de trabajo, reconoce además la importancia de la participación juvenil. “Frente a los discursos despectivos sobre los jóvenes, estos programas sirven para demostrar que estamos comprometidos con nuestra realidad y con la posibilidad de un cambio social”, señala Victoria, que tiene 18 años, llegó de Junín, estudia música popular y también participa por primera vez del voluntariado.

La formación y el aprendizaje en derechos humanos como plataforma para la intervención política sobre nuestra propia realidad, como experiencia de participación plural y democrática, como desafío para la transformación de una sociedad más justa e igualitaria. “El cambio representa acción”, cierra Paola.

Nota Agencia Andar

17545515_1358132427588744_618393828923698100_o

Compartí esta entrada!

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>